La puntuación
Autora: Lauren McLaughlin
Editorial: Destino
Páginas: 224
Precio: 14,95€
Autora: Lauren McLaughlin
Editorial: Destino
Páginas: 224
Precio: 14,95€
Las cámaras de seguridad graban todos tus movimientos. Lo que dices. Te leen los labios. Tu expresión facial. Y en base a ello, te puntúan. Y según tu puntuación, tu vida será un sueño o... una pesadilla. Imani LeMonde lo sabe, pero lo arriesga todo al relacionarse en secreto con Diego Landis, un miembro de... los no puntuados.
Imani LeMonde, la protagonista
principal de esta historia, vive en un pueblo controlado por un sistema
conocido como la puntuación. Este sistema se encarga de, mediante cámaras
(también llamadas “ojos”) esparcidas por gran parte del pueblo de Somerton,
evaluar la actitud y el comportamiento de la mayoría de los estudiantes cuya edad sea inferior a los dieciocho años.
La nota final será la que determine si la persona es apta o no para entrar a la
universidad mediante una beca o incluso para decidir las profesiones que podrá
desempeñar a partir de entonces. ¿El objetivo de todo esto? Crear una humanidad
más perfecta por medio de la tecnología.
Diego Landis, otro de los
personajes principales, pertenece al grupo de los “no puntuado”. Personas que
están en contra del sistema, que luchan para que éste, no tenga éxito y que
intentan, por todos los medios, hacer entrar en razón a todo aquel que defiende
la puntuación sin ni siquiera replantearse la función de ésta, crear una raza
tan predecible y controlable como las propias máquinas.
La relación entre Imani LeMonde,
una puntuada alta y, Diego Landis, se convertirá en una lucha por conseguir
decantar al otro, hacía su bando. Ella por defender un sistema en apariencia
perfecto y él, por intentar destripar algo que quizás no sea realmente lo que
parece ¿Quién ganará la batalla?.
La verdad –pensó Imani- es que quizá se esté mejor siendo un bajo. O incluso un no puntuado. Al menos, ellos saben que están condenados.
Cuando oí hablar de este libro
por primera vez, me llamó muchísimo la atención pero cuando abrí las páginas y
me dispuse a leerlo, supe que a no ser que mejorara mucho, no terminaría de
atraparme. Me lo imaginaba muy distinto a lo que ha resultado ser. No tenía la
suficiente información como para saber que me iba a encontrar una vez lo
empezara y ese es un factor que puede ser positivo o negativo, que puede
sorprenderte para bien o para mal. Y en este caso, ha sido más bien lo segundo.
Nos encontramos frente a una
distopía muy distinta a la mayoría de ellas. La puntuación, sigue una trama
bastante lineal. No hay ningún sobresalto, ni hay apenas acción. La narración
se desarrolla de manera tranquila y lenta, a excepción del desenlace donde
sucede todo (bajo mi punto de vista) demasiado rápido. Aún así, hay que reconocer que la historia es
original. Es un libro que te hace recapacitar, pensar y darle vueltas a la
cabeza continuamente.
Si la autora hubiese enfocado el
tema con otra perspectiva, no sé, de otra manera distinta, quizás me hubiese
parecido más atrayente pero siendo así, no ha terminado de convencerme lo
suficiente como para darle más de un simple aprobado. Un libro con una lectura
muy rápida, una idea interesante y, en
general, bastante entretenido, pero nada más.
Agradecimientos a Destino por el ejemplar


























