Habana Jazz Club
Autor: Lola Mariné
Editorial: Ceatespace
ISBN: 978148183004
Precio: 1,00€
Páginas: 340
Quiso el destino que Billie viniera al mundo en la Habana el mismo año de la revolución, lo que marcaría su infancia. El nombre que le impuso su madre, en homenaje a la cantante Billie Holiday, a la que veneraba, decidiría su futuro. Un amor apasionado y ciego la arrastraría a un viaje sin retorno...El HABANA JAZZ CLUB, en el que cada noche se entrecruzaban las vidas y las historias de diversos personajes, se convertiría en el puerto seguro donde cobijar su alma y sus canciones:Armando, su propietario, renunció a una existencia acomodada para emprender una incierta aventura; Matías y su piano eran parte de la historia del local; Tatiana mitigaba entre cigarrillos y alcohol la nostalgia de un tiempo perdido en el que fue una bella y reputada actriz; Gerardo abandonó pinceles y sueños en su juventud, y cuando su destino parecía escrito, inició una nueva vida…
Lo primero que
se piensa cuando se lee un libro por primera vez, pero del cual llevas mucho
tiempo oyendo hablar o leyendo acerca de él, es miedo a que no cumpla con todas
las expectativas que te habías hecho,
mucho antes de que llegara a tus manos.
Algo así me
sucedió con este libro de Lola Mariné, la he visto mucho a través de las redes
sociales, contando diferentes cosas acerca de esta novela, de por sí, el título
Habana Jazz Club, me llevó a pensar que posiblemente, esta autora, hubiera
escogido centro América para desarrollar su historia y en parte es así.
Tomando como
punto de partida Cuba, un matrimonio interracial trae al mundo a Billie cuyo
nombre derivó de Billie Holiday, una cantante de jazz de los años treinta. Su
madre Celia se empeñó en que recibiera ese nombre en su honor, porque la música
siempre estuvo en su familia y porque ella misma soñaba con llegar a salir de
Cuba y viajar a New York, aún a pesar de haberse casado muy joven, sus sueños
nunca murieron.
La isla no
daba muchas libertades, lo justo y lo necesario para no morirse de hambre, pero
la música estaba prohibida y no había dinero para hacer nada y muchos menos,
pensar en salir de allí, algún día.
Billie, poco a
poco va creciendo y convirtiéndose en una atractiva jovencita, al amparo de ese
primer amor que hace que las cosas se vean de otra forma y tomen otro cariz,
contrae matrimonio, a pesar de la oposición de sus padres, con Orlando, un
joven vividor que le habla todo el tiempo de España y que ha decidido emprender
un viaje sin contar con el beneplácito de su ya para entonces mujer.
A partir de
aquí, la historia que nos irá relatando Lola Mariné a través de Billie, se
transforma en un ir y venir de sensaciones, decir que me involucré en la trama
como si la estuviera viviendo, es decir poco, hasta ahora no había leído nada
de esta autora y lo lamento, porque ha sido capaz de traspasarme todas y cada
una de las sensaciones que la protagonista fue sintiendo a través de toda la
novela.
Convencida por
su marido, viajan a España en donde las cosas no serán como Orlando se las
presentaba estando aún en Cuba, un par de emigrantes sin papeles, tienen muy
pocas opciones para encontrar un trabajo honrado, es así como van a parar a una
suerte de club de mala muerte, en que Billie por sus condiciones de cantante,
puede interpretar las canciones que aprendió de su madre y de escucharlas, pero
no es suficiente, un acontecimiento hará que la historia de un giro, que por lo
menos a mí, me dejó con la boca abierta e incapaz de cerrarla, seguí leyendo,
haciéndome parte de ese oscuro engranaje que se iba armando en torno a esta
chica.
Sacudida una y
otra vez por la desgracia, decide seguir otro camino que le conducirá a otro
hecho nefasto, su figura atractiva, termina siendo la peor cruz en su vida
pues, por desgracia despierta en los hombres, los más bajos instintos y que en
algunos casos, se vuelven incontrolables. Su único sueño, volver a su Cuba
natal, se ve cada vez más lejano, pues al tener que cambiar de vida una tercera
vez, se ha dejado todo cuanto tenía.
En ese
torbellino de sentimientos, sensibilidad, pena, furia y por último,
resignación, se encuentra nuevamente sola, en otra ciudad y sin tener amigos a
los que acudir, sin embargo, a pesar de las circunstancias, vuelve a
reencontrarse con un antiguo conocido quien le ayudará hasta que el destino
decide enseñarle otra vez el codo.
Una novela que
me ha hecho pensar en muchas cosas, la vida en sí misma, es muy difícil de
vivir cuando no se tienen las herramientas necesarias para continuar, a veces
el destino es tan caprichoso, que no le basta con mostrar su fuerza sino que
repite una y otra vez las mismas experiencias sin dejar ver la luz a través de
él. Nos cuesta mirar al lado, porque no sabemos que historias se esconden tras
las personas con las que nos cruzamos en la calle, miramos muchas veces por
encima del hombro, porque nos sentimos mejores que otros, no obstante, cada
persona vale simplemente por ser persona, Billie se ha encargado de hacerme
ver, que a pesar de todos los sufrimientos vividos, es posible despertarse cada
mañana y ver el sol salir, una novela a tener en cuenta para cuando lo cierto
se vuelva incierto.
Sobre la autora: Lola Mariné nació en Barcelona. A los 18 años se trasladó a Madrid para cumplir su sueño de ser actriz y sobrevivió en el mundo del espectáculo durante veinte años. Después decidió regresar a Barcelona donde se licenció en psicología e impartió talleres de teatro en diversos colegios para los que escribió varias obras infantiles y dirigió su puesta en escena.Ha participado en cuatro libros recopilatorios de relatos: Tiempo de recreo (2008), Dejad que os cuenta algo (2009), Atmósferas (2009), en beneficio de la Fundación Vicente Ferrer, y Tardes del laberinto (2011).Nunca fuimos a Katmandú, su primera novela, salió a la venta en septiembre de 2010. En 2012 publicó un libro de relatos, Gatos por los tejados.
(Gentileza de Lola Mariné)
María Loreto
















