El día en que la puerta se cerró
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Justo
cuando ya había aprendido el camino para llegar a La Feria del Libro, fue
cuando ésta estaba a punto de cerrar sus puertas hasta el año que viene. El
domingo 08 de junio el día se portó bien en cuanto a clima, un sol que brillaba
en las alturas y, un agradable viento que lo hacía más soportable.
Cuando entré me asusté, un mar de gente recorría la calle principal en donde estaban situadas las casetas, de los dos días que estuve allí, esta vez fue cuando más gente vi, hay que pensar en que era el último día, domingo y antes de comer, creo que esos ingredientes ayudaron a verla convertida en lo que dije antes, un mar de gente.

Mi
destino era la caseta 159 de Ediciones Éride en donde se encontraba Victoria
Peset Mari, autora de las novelas “Secretos de una adopción” y “Corona deespinas” ambos reseñadas en este blog, además de una entrevista. Cierto es que
tenía muchas ganas de conocerla porque llevábamos mucho tiempo de hablarnos privadamente
a través de Facebook y la verdad que la impresión que tenía de ella se quedó
muy pequeña en comparación con el cúmulo de sentimientos que se agolparon en mi
corazón nada más verla. Tras hacer la fila de rigor que había delante de mí,
nos fundimos un abrazo a pesar de que nos separaba un expositor con sus libros,
¿qué puedo decir de ella?, lo primero es posee unos ojos de color verde
hermosos, lo menciono porque me recordó mucho a la mirada de mi padre si a esto
le sumas su simpatía, cariño, calidez, la honradez con la que habla pero por
sobre todas las cosas, su sencillez, se logra entender con absoluta claridad, los
sentimientos y emociones que traspasa en sus novelas, al menos eso es lo que
capté cuando las leí y no me equivoqué, a menudo se tiende a enaltecer a
aquellas personas con las cuales compartimos aficiones, las idealizamos y
muchas veces, nos damos de nariz en el suelo, este es no es el caso, como no
lo es con ninguno de los escritores que
estuve visitando antes de ella, solo confirma que son tan humanos como
nosotros.
Justo
cuando estábamos en los saludos iniciales y sin haberlo propuesto, llegó Mar
Fernández Rosada, otra escritora cuya presencia hizo falta en esta Feria, su
libro “No me preguntes por qué” (reseñado en este blog) fue uno de los grandes
ausentes de esta versión y es un lástima porque tanto su libro como el otros
muchos autores, ameritaban tener un sitio allí, en fin, habrá más ferias y
seguro los vemos en ellas. ¿Qué me ha inspirado Mar?, en tres palabras, es toda
corazón, una mujer que emana alegría, tal como Victoria es poseedora de una
profunda simpatía, alguien que se hace querer, sencilla, cálida, cariñosa y un
largo y variado conjunto de adjetivos calificativos positivos, fue abrazarlas y
sentirme querida, puede que estas sensaciones estén unidas también al hecho de
haber leído sus libros y haberlos “sentido”, dicho de otro modo, haber
rescatado las profundas sensaciones con que fueron escritos.
La
caseta de Victoria y de Ediciones Éride se fue llenando poco a poco, ella debía
continuar allí, mientras Mar, su familia y yo la dejamos para que pudiera
seguir con sus lectores, para mí fue otro momento inolvidable, estar cerca y
conversar de todo un poco, verla tan cercana y sobre todo, sentir su cariño,
tal como en las otras ocasiones, me provocó una cantidad de sentimientos
encontrados muy grandes, pues como ya lo he dicho otras veces, tener a tus
escritores favoritos al lado no es algo que se repita todos los días.
Luego
de estos encuentros, me fui a dar un paseo por toda La Feria, poco a poco ese
mar de gente del comienzo iba disminuyendo, se acercaba la hora de comer y como
sucede en todas partes, es una hora que no se perdona, me fui de extremo a
extremo, volví a la caseta 222 de Ediciones B, pero el vacío que vi allí era
muy grande, así es que proseguí mi camino, en otra caseta cuyo número no
recuerdo estaba Rocío Ramos Paul (la Supernanni) firmando sus libros, en otra
caseta justo al lado de la caseta de Éride, se encontraba Almudena Grandes, fue
toda una sorpresa verla allí y así, caminando hasta al comienzo llegué a la
caseta 27 de UDL en donde tenían los delicados libros de Editorial dÉpoca, no
podía venirme sin hacerle alguna fotografía, se nota que los amantes de la
lectura de estos libros rescatados del olvido, tienen sus seguidores muy files,
pues en los expositores solo había tres.
Poco
a poco me fui dirigiendo a la salida, con pena y con un cúmulo de sensaciones y
emociones, con muchos títulos debajo del brazo dispuestos a ser leídos y con
muchos otros, cuyos autores no estuvieron y que no nombraré porque no quiero
olvidarme de ninguno, pero que cuentan con los mismos méritos de cualquier otro
que estuvo en esta versión, la Feria terminó y estas entregas llegan también a
su fin, gracias a todos los escritores que me dedicaron sus libros y sobre todo
su tiempo.
María Loreto










4 Susurros
Tus palabras querida amiga han emocionado mi alma, que sepas que mi cariño es reciproco y guardo conmigo sensaciones entrañables de nuestro encuentro y de haberte conocido en persona. Un beso cielo!!!
ResponderEliminarHola guapa!!
ResponderEliminarAish! Por mi ciudad no se suele hacer nada de eso, y no sabes lo que te envidio (de forma sana eh? =P) Por haber asistido, me alegro de que la disfrutaras tanto =)
Muchos besitos!! =)
Fue una experiencia maravillosa, que sin duda tenemos que repetir !! Has hecho unos relatos preciosos y muy emotivos Lore, te felicito !! Nunca olvidaré los buenos momentos que compartimos !! Graciaaaas !! Besazos.
ResponderEliminarMe encantan estas crónicas de la feria del libro, cada uno la vive de una manera distinta.
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